Las yemas de algunos arbustos y árboles producen, el propóleos, para proteger el brote que va a salir de enfermedades y parásitos. Las abejas lo recogen y lo usan sin trasformar para defenderse de agentes externos.
El propóleo, según han demostrado varios estudios científicos, posee muchas propiedades medicinales, entre las que se le reconocen: antibióticas (fungicida y bacteriana), cicatrizantes, antiinflamatorias, analgésicas y anestésicas, entre otras.
Modo de empleo: de 5 a 10 gotas, 3 veces al día, eventualmente sobre una cucharada de miel.
Los complementos alimenticios no deben entenderse como sustitutos de una dieta variada y equilibrada ni de un estilo de vida saludable. No superar la dosis diaria recomendada. Mantener fuera del alcance de los niños menores de 3 años.
Agitar antes de usas. Al tratarse de un producto natural, las posibles variaciones de color o de sabor de un lote a otro no afectan a la calidad del producto.

