Cómo hacer un exfoliante natural de miel y avena

Cómo hacer un exfoliante natural de miel y avena

La piel es nuestro órgano más grande y cumple dos funciones muy importantes: nos protege de la invasión de sustancias extrañas y sirve como punto de transferencia para eliminar las toxinas del cuerpo. Por esto y muchas cosas más, nuestra piel merece ser protegida y cuidada.

Muchos expertos dicen que exfoliar la piel es una buena forma de mantenerla hermosa. Lo más recomendable es hacerlo una o dos veces por semana para “liberarla” y que pueda respirar mejor.

Elimina las células muertas

Permite que la epidermis quede limpia, tonificada y lista para recibir los rayos del sol.

Anti envejecimiento

Al ser una limpieza profunda previene el envejecimiento cutáneo, activa la circulación y favorece una mejor oxigenación de la epidermis.

Renueva tu piel

Una exfoliación semanal de todo el cuerpo estimula el sistema linfático y la liberación de toxinas a través de los poros de la piel.

Te hará lucir mejor

Devuelve a la piel un aspecto más uniforme y un tacto suave.

Aliada en la depilación

Es imprescindible utilizar exfoliantes corporales para evitar la formación de vellos enquistados por la depilación.

Prepara tu piel

Cualquier producto de belleza actúa mejor sobre una piel limpia de células muertas; hazte un par de peelings a la semana si usas tratamientos anticelulíticos o reductores, así como cremas autobronceadoras y notarás la diferencia. Realza el bronceado. Si estás bronceada, los exfoliantes corporales harán que tu color se vea más intenso y uniforme, sin manchas ni zonas oscuras.

Ingredientes para una aplicación de exfoliante natural:

  • 2 cucharadas de avena poco molida o fina, según sus preferencias
  • 4 – 5 cucharadas de miel
  • 1 gota de aceite esencial de pomelo
  • 1 gota de aceite esencial de geranio

La mezcla de avena y miel, un exfoliante natural simple hechos con alimentos básicos, exfolia suavemente mientras que los aceites esenciales promueven un cutis radiante.

  1. Colocar la avena y la miel en un tazón pequeño y mezclar hasta obtener una pasta suelta. Puedes modificar la cantidad de miel para conseguir la consistencia adecuada.
  2. Añadir una gota de cada uno de los aceites esenciales y mezclar para combinar. Para utilizar este exfoliante, untar con él las puntas de sus dedos y aplicarlo suavemente sobre su rostro mediante movimientos circulares hacía afuera. Dejarlo actuar durante 2-3 minutos y luego retirarlo con un algodón húmedo y cálido.
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Miel Las Obreras